El Modelo Estándar de Control Interno que se establece para las entidades del Estado proporciona una estructura para el control a la estrategia, la gestión y la evaluación en las entidades del Estado, cuyo propósito es orientarlas hacia el cumplimiento de sus objetivos institucionales y la contribución de estos a los fines esenciales del Estado.
La orientación de este Modelo promueve la adopción de un enfoque de operación basado en procesos, el cual consiste en identificar y gestionar, de manera eficaz, numerosas actividades relacionadas entre sí. Una ventaja de este enfoque es el control continuo que proporciona sobre los vínculos entre los procesos individuales que hacen parte de un Sistema conformado por procesos, así como sobre su combinación e interacción.
El Modelo Estándar de Control Interno proporciona a las Entidades:
- Una Cultura hacia una gestión por resultados.
- La prevención de riesgos.
- Una organización por procesos.
- Un control corporativo permanente.
- Una Medición de la gestión en tiempo real.
- Generación de Información suficiente, pertinente, oportuna, de utilidad organizacional y social, articulada con los sistemas de información existentes.
- Control efectivo de los procesos de comunicación pública y rendición de cuentas.
- Fortalecimiento en la función de evaluación independiente al control y la gestión.
- Estandarización de metodologías y procedimientos de evaluación del sistema de control interno.
- Un alto nivel de importancia a los planes de mejoramiento.