Valledupar, Cesar – julio 16 de 2025
Mientras cursaba el pregrado en Derecho en la Universidad Popular del Cesar, Ricaurte Solórzano Salas, representó a los estudiantes ante este estamento, el máximo órgano académico de la institución. Años después, con especialidad en Derecho Público, también de la UPC, un grupo de egresados visibles y comprometidos, le propuso regresar, esta vez como representante de los graduados. Consciente del valor de este espacio, postuló su nombre, y el 10 de abril, recibió el respaldo de 2.110 egresados upecistas. “Me confiaron la responsabilidad de ser su voz en el Consejo Académico”, apuntó, Solórzano Salas quien se posesionó este 15 de julio, por un periodo de cuatro años, como consejero académico ante este órgano de la UPC.
Al hablar de sus propuestas, reconoce que, aunque la Universidad Popular del Cesar enfrenta limitaciones económicas para apalancar proyectos, “sí cuenta con un músculo informativo capaz de visibilizar experiencias”. Por lo que propone impulsar una política de visibilidad y reconocimiento para los egresados, “aprovechando canales como la página web institucional, prensa local y nacional donde la Universidad tiene pauta”.
Además, en cuanto a beneficios académicos, destaca la necesidad de revisar los descuentos para diplomados. “Aunque actualmente se aplica un 25% en posgrados, debemos buscar ampliar estos beneficios a otras ofertas educativas, que por la naturaleza pública de la Universidad, fundada por la Ley 34 de 1976, sus programas sean más accesibles”.
Desde su experiencia jurídica, anuncia la creación de un diplomado en conciliación y derecho, “en diálogo con el Rector y el decano de Derecho”. Con lo que, aseguró, apuntarían al fortalecimiento de la formación en justicia restaurativa, “un área aún no cubierta por la Universidad, pero sí ofertada por instituciones privadas”. Para egresados, Ricaurte Solórzano propone aplicar beneficios como 25% por vínculo institucional y 10% adicional por voto académico.
Dando un vistazo en retrospectiva, la historia de Ricaurte Solórzano Salas en la Universidad Popular del Cesar no inició como estudiante en las aulas de clases, se remonta a un poco más atrás, cuando en una de las cafeterías del campus, vendía jugos. Nacido en Valledupar, pero de ancestros guajiros, para aquella época, tenía 23 años y muchas ganas de salir adelante. Hoy, Ricaurte Solórzano Salas ostenta una silla en la mesa donde se toman las decisiones académicas de la institución que lo vio crecer. La suya es una historia que encarna el espíritu transformador de la educación.
«Todo lo que soy se lo debo a esta Universidad», dice con firmeza, y a juzgar por lo que cuenta, no exagera. Desde que logró ingresar por la Escuela Básica de Perfeccionamiento Académico, Solórzano Salas no ha soltado las riendas de su formación: abogado, especialista en Derecho Público, defensor de derechos humanos, docente universitario y promotor de salud pública. Actualmente, coordina manuales de convivencia en la Secretaría de Educación del Cesar y funge como asesor jurídico de 11 asociaciones de madres comunitarias, con quienes ha compartido procesos de formación desde sus días de estudiante.
La voz de los egresados upecistas defiende la idea de que, “La universidad pública debe ofrecer programas que respondan a las nuevas tendencias del derecho y que estén al alcance de sus egresados”.
Para cerrar, Ricaurte compartió que su otra faceta, la de su vena musical, heredada, vía materna, de la dinastía Salas y alimentada por festivales vallenatos, es parte esencial de su identidad. Junto a su hermano Julio Sala Rey Vallenato en Piqueria y compositor crearon la puya La Controversia, grabada por Peter Manjarrés en su álbum Pedro 2022. “Compongo para desestresarme, pero también para hacer cultura”. En lo que va del año ya suma un segundo puesto en el Festival de Guaymaral, corregimiento de Valledupar, y un primer puesto en La Peña, La Guajira, y pronto presentará su canción en el Festival Samuel Martínez, seleccionado entre las 25 más destacadas.
Equipo de prensa.
























